Uno de los objetivos marcados en la Estrategia Europa 2020: Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador consiste en conseguir el 20/20/20 en materia de clima y energía, es decir, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al menos en un 20 % en comparación con los niveles de 1990, o en un 30% si se dan las condiciones idóneas; incrementar en un 20% el porcentaje de las fuentes de energía renovable en el consumo final de energía y mejorar en un 20% la eficiencia energética en dicho consumo.
El sector público, tanto a nivel nacional, regional como local, debe ser un ejemplo para el resto de sectores en el campo de la eficiencia energética, por lo que los organismos públicos promoverán:
Planes de eficiencia energética, independientes o dentro de planes medioambientales o climáticos más amplios, que prevean objetivos y acciones de ahorro de energía y eficiencia energética específicos.
Sistemas de gestión energética que incluyan auditorías energéticas dentro de la aplicación de sus planes.
Implicar, cuando corresponda, a las empresas de servicios energéticos, a través de contratos de rendimiento energético, para financiar las renovaciones y ejecutar los planes para mantener o mejorar la eficiencia energética a largo plazo.
Fecha de actualización: 7/12/2015